jueves, 26 de noviembre de 2015

LEE LO QUE NOS CUENTA ALBERT CASALS, UN EJEMPLO DE INSPIRACIÓN PARA MUCHOS.



Empezó a viajar a los 15 años y dice que sus padres le dejaron hacerlo porque le quieren mucho y le permiten hacer lo que a él le hace feliz.

Ha escrito dos libros sobre su viaje ensilla de ruedas, un ejemplo para la discapacidad: El mundo sobre ruedas y Sin fronteras.

-Todavía es más increíble el hecho de que en este tiempo ha podido viajar, escribir dos libros y seguir con sus estudios.

Ahora tiene 22 años y está estudiando filosofía en la universidad, a la vez que sigue viajando.

"¡no hay nada que yo no pueda hacer en mi silla!. Subo, bajo, entro, salgo, he atravesado selvas y playas, he viajado por Francia, Italia, Grecia, Alemania, Escocia, Tailandia, Malasia, Singapur. Acabo de regresar de un viaje de seis meses por toda sudamérica... (...) La silla es más ventaja que inconveniente: la gente te pregunta qué te pasa, de dónde vienes..., y así haces un montón de amigos"

"Fue muy duro para mis padres permitir mi felicidad. Agradezco que se hayan esforzado tanto en no ayudarme, en no decirme: "esto no puedes hacerlo porque vas en silla de ruedas"

"soy plenamente feliz (...) Viajo con 3 euros al día. ¿Por qué nos complicamos tanto la vida? Siempre hay dónde dormir, siempre hay algo que comer. Conoces a gente, y todo fluye. ¡Qué sencillo es el mundo! Lo he entendido viajando. Bastan cuatro cosas: dormir, comer, ducharse y hacer amigos"

"¿Qué es mejor que realizar mis sueños? (...) Cuando haces lo que de verdad quieres, el universo entero conspira a tu favor. Mira alrededor y decide: tú puedes elegir vivir triste o contento. Yo elijo la felicidad. No veo entre nosotros razones para ser infeliz"

¿Cómo puede hacer este chico todas estas cosas con su "discapacidad"?

Lo consigue porque en su mente, él está convencido de no tener límites. La mayor discapacidad está en nuestra mente.

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