domingo, 10 de mayo de 2015

CARTA A MI HIJO



Duele, como duele tu ausencia. 
Hoy hace dos años que te fuiste que me dejaste para siempre, con un cúmulo de sensaciones imposible de expresar, porque perder un hijo es cruel; parte de mi vida se fue contigo ese fatídico día 10 de mayo del 2013 aún siento el latido de tu corazón, tus últimos intentos de mirarme, tu último suspiro agotado ya por la lucha contra la muerte, tu batalla ganada contra todo pronóstico a los médicos que no te daban más de dos años de vida, pero dijiste no, yo no soy una cifra, no soy una estadística, soy una persona y me llamo Álvaro y solo yo decidiré como y cuando me iré. Y te marchaste con 15 años lleno de heridas por dentro y por fuera pero con mucho AMOR, el mayor AMOR que una persona puede dar con la mirada, con la sonrisa, con las ganas de vivir, fui el primero en ver tu carita cuando naciste, cuando abriste esos grandes ojos verdes color esperanza pero siempre oscurecidos por la dilatación de tus pupilas y tus crisis epilépticas a un mundo que te esperaba pero para ponerte la vida difícil.
Quien iba a imaginar que tu vida sería larga por el sufrimiento y corta por los años, pero me enseñases mucho porque tu eras una luz de enseñanza llamada AMOR, una luz de esperanza para un mundo donde impera la codicia, tu me enseñaste a luchar a ser más fuerte, a crecer como persona a conocer el mundo de los discapacitados y a luchar por los derechos humanos y la igualdad por los demás, porque tu fuiste discriminado, tus derechos violados y mientras tu luchabas contra la muerte me dabas fuerzas para que yo luchara por tus derechos los derechos de mi hijo, de mi Álvaro de mi bebe grande, el tiempo pasa y tu recuerdo sigue latente y daría mi vida porque estuvieras aquí y disfrutaras de tu niñez, adolescencia, tus primeros amores de juventud de esa etapa que tendrías que estar viviendo ahora y por desgracia fue imposible, pero espero que si existe otra vida ocupes el primer lugar para disfrutar de todo lo que en esta vida se te negó, espero que cuando brille el SOL seas tu reencarnado en el, en la MAR, en el AIRE, en la LUNA, en las ESTRELLAS, y disfrutes de todas las cosas bonitas que existen en el universo, porque eso es lo que eres para mi, la persona que ayuda desde donde estés al más desvalido, más desprotegido, al que pasa hambre sed; espero que tiendas tu mano a todos los que sufren y la necesiten y espero que en un futuro si nos vemos otra vez me digas ¡HOLA PAPA, te estaba esperando!
SUEÑA EN COLORES ÁLVARO

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