domingo, 24 de agosto de 2014

CARTA ABIERTA A UN FUTURO ARQUITECTO


Hola amigo:

En primer lugar decirte que el que un futuro arquitecto tenga la sensibilidad que tu demuestras, para mi personalmente y la causa de las barreras, es un soplo de aire fresco del que tan necesitados estamos las personas con discapacidad.

Y te digo esto no para alabarte, que también, sino porque soy consciente de la importancia que tiene el arquitecto en todo este asunto de las barreras y de la culpa que está teniendo en todas las barbaridades urbanísticas y arquitectónicas que pueblan nuestras ciudades. Y como muestra simbólica de ello solo tienes que visitar, si no lo has hecho ya, el bar-cafetería del propio Colegio de Arquitectos de Córdoba en Ronda de los Tejares. Pero si lo visitas hazlo desde una perspectiva de arquitecto en silla de ruedas.

En Lucena se está haciendo mucho en el centro en cuanto a accesibilidad.
Como tu dices, en el Centro. La accesibilidad y por lo tanto la eliminación de barreras que ello requiere, va más allá del  arreglo de las calles del centro. Para la accesibilidad de una ciudad es requisito “sine qua non” el que cualquier ciudadano, y digo cualquier, pueda transitar por ella desde cualquier procedencia. Como tú cuando vas andando. Debe poder circular con seguridad y la máxima comodidad posible. Debe poder acceder a todos sus edificios, públicos y privados, y por consecuencia hacer uso de todos los servicios que esta sociedad ofrece a sus habitantes. En una sola frase: no debe existir discriminación por razón de movilidad.

Verás que tienes mucho tajo por delante en tu futura profesión.

En Lucena lo que están haciendo es arreglando las calles del Centro Histórico, y algunas más, de forma exquisita con todo lujo de detalles y con un costo, no digo caro, pero si elevado. En estas calles sobre las que se están actuando, obviamente se le están eliminando las barreras como no podría ser de otra forma. El centro de lujo. Con enorme diferencia de las ciudades que nos rodea. Desde aquí mi más sincero reconocimiento a la Corporación Municipal que lo ha hecho posible.

Además de esto, y de forma inmediata, Lucena necesita un Plan General de Eliminación de Barreras que señale, categorize, y priorice las barreras existentes fuera de este Centro Histórico, y una vez confeccionado este, ponerse raudos a la eliminación de esta barreras. Porque si tenemos que esperar a arreglar todas, digo todas, las calles de la ciudad con todo ese lujo de las del centro, para de paso eliminar sus barreras, ¿cuantas décadas necesitaremos para que las personas con discapacidad se conviertan en ciudadanos de primera?

Te podría seguir argumentando pero no quiero ser pesado como las propias barreras

Un saludo

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